August 26th, 2011
Kobain

Me gusta reducir los colores planos a líneas, tratando de reducir todo a su mínima expresión, mientras conserve significado. Este es el retrato de Kurt Kobain.
Aventuras ilustradas

Me gusta reducir los colores planos a líneas, tratando de reducir todo a su mínima expresión, mientras conserve significado. Este es el retrato de Kurt Kobain.


Últimamente he tenido que preparar el cartel de un espectáculo que estará en gira por toda la península durante 2010. A la hora de enfrentarme al título, decidí trabajar en Blender, un software open source de gran calidad, a pesar de su fama de ser un poco complicado. Es increíble cómo se pueden aplicar texturas y luces hasta convertir los objetos en el material que uno quiera. Me ha sido imposible no pensar en los aprendices de alquimista de la edad media, que pasaban años metidos en sus laboratorios para intentar transmutar el plomo en oro. Ahora podemos hacerlo en mucho menos tiempo, al menos virtualmente. Otra cosa es que la alquimia se reduzca a eso… pero eso es otra historia.
Por cierto, que para esta ‘transmutación alquímica’ he contado con la inestimable ayuda de Mangosta.

Los últimos meses me ha tocado viajar algo, entre otras cosas. Será por deformación profesional, pero allá a donde voy me fijo en todo rótulo, cartel, pintada, diseño y cualquier expresión artística, formal o informal con que me voy encontrando.
El rótulo de la fotografía me llamó poderosamente la atención. no es que sea demasiado especial. Tengo muchas fotos con rótulos, anuncios y tipografías semejantes. Lo que me chocó fué el contraste entre la obra que un rotulista se esmeró en dejar para la posteridad varias décadas atrás, y la que algún chaval de esta zona de Madrid se propuso plasmar en el inmaculado espacio que le pusieron a tiro.
No tengo nada que objetar por el contenido del mensaje. Al fín y al cabo hay libertad de expresión. Lo que no me cuadra es la estética. Podían haberse esmerado un poco más.
hago un solemne llamamiento a todos aquellos que, armados de un instrumento que permita escribir, pintar o emborronar, se dedican precisamente a esto último: poned lo que os dé la gana, pero procurad hacerlo bonito.
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El asunto me ha dado que pensar… para un rato que pongo la tele, me encuentro con dos canciones de Bob Dylan utilizadas en sendos anuncios. Uno nos vende un coche, y el otro la Expo de Zaragoza.
No seré yo quien critique al Sr. Zimmerman por usar -o dejar usar- su música como mejor le venga en gana. Pero no deja de asombrarme el giro que el tiempo le da a algunas cosas. Al son de alguna de esas canciones se manifestaron muchas personas, pidiendo cambios sociales, allá por los sesenta y setenta. ‘Los tiempos están cambiando’, decían, y, ciertamente, así era. Me pregunto qué pensarán aquellos hippies de lo cambiados que nos vienen los tiempos ahora. En fín, que mi idea no era juzgar ni criticar a nadie, pero tenía que contarlo.
La ilustración: una visión particular de una de las fotos clásicas de Bob Dylan, pero a mi manera, y un tanto futurista.

Las grandes compañías hacen lo que quieren con los usuarios, y supongo que el dudoso derecho al pataleo es casi todo lo que nos queda a los ciudadanos después de sufrir esos abusos.
El malvado personaje de la ilustración es el responsable de que no haya podido conectarme a internet durante el último mes. No hace falta mucha imaginación para saber a qué compañía me refiero…
Primero mi ADSL dejó de funcionar. La compañía me aseguró que sería cosa de un día o dos. Pero no. La avería se alargó sin recibir explicaciones medianamente coherentes al respecto. El par de días se convirtieron en un mes, entre llamar al servicio de asistencia técnica, discutir, poner reclamaciones y, finalmente, darme de baja y pedir el alta en otra compañía, además de sacar tiempo para poner una demanda. La cosa se saldó con un facturón extra de teléfono y demasiado tiempo desperdiciado y un trabajo perdido. Los teléfonos gratuítos que esta compañía pone a disposición de los usuarios solo sirven para contratar nuevos productos. Si necesitas hacer una consulta de otro tipo estás listo. Suelen tener un número de pago -reducido o no- donde hablarás con una máquina durante un buen rato. Luego te tocará esperar otro rato hasta que te atienda un ser humano, que no te solucionará nada. Y vuelta a empezar.
Por lo que me dicen, estas prácticas son habituales en bastantes compañías. Un día de estos podríamos rebelarnos tod@s… ¿no?

Mi compi Carolina ha conseguido meter su ráfaga entre las finalistas del programa Miradas 2. Podéis ver las seleccionadas en http://www.miradas2.tve.es/ , y de paso darle un voto a su ráfaga, que dicho sea de paso, tiene música mía.
Si queréis ver alguna muestra del trabajo de Carolina, podéis echar un vistazo a su blog: http://www.islamangosta.blogspot.com . Ella trabaja en 3D con Blender, pero de una forma muy particular, creando un ambiente muy propio al combinar texturas de lápices de colores con otras cosas mas sintéticas. Habitualmente toca temas infantiles, pero cuando se pone gótica…
Si Juan Rulfo viera esa mezcla de ilustración inocente con ambiente sofocante reescribía de nuevo Pedro Páramo.

Esta ha sido mi propuesta para el último concurso de portada de la revista Arte y Diseño.
El tema tenía que ver con la moda, y esta ha sido mi visión -un poco irónica- sobre ese mundo. Parece que hay que estar ‘á la mode’ en todas las áreas de nuestra vida. Ya se encargan las empresas de crearnos la necesidad. A este paso no volveremos a ver el clásico uniforme del butanero …
El trabajo está desarrollado completamente en vectorial. La botella de gas está realizada a partir de fusiones de colores planos.
Al final no ha sido elegido como ganador, pero al menos la ilustración ha aparecido en el número 100 de AyD, junto con una selección de trabajos. Además me ha tocado uno de los libros que se sorteaban.

Estos son algunos de los trabajos en serigrafía que preparamos para la pasada concentración ‘Coches Fantásticos 2007′. Se trata de una concentración de coches americanos y réplicas de Kitt -y Karr-. Es realmente digno de ver.
Esa edición fué un auténtico bombazo, incluyendo paseos de exhibición,
carreras de coches, concierto… pero por lo que parece, la de este año va a dar mucho más que hablar. De momento ya están calentando motores -nunca mejor dicho.
En la imagen, las camisetas del coche bueno y el coche malo -roja y amarilla, respectivamente, a dos tintas, y la camiseta oficial de la concentración en azul, a una tinta.